El Internet de las Cosas (IoT) ya está en todos lados; en las calles, en las empresas y en los hogares para conectar objetos y dispositivos a la web, que integran sensores para recopilar y analizar datos, a fin de hacernos la vida más fácil, productiva y eficiente.

“Cada vez son más comunes en nuestra vida cotidiana, en refrigeradores que avisan  caducidad y alimentos que nos hacen falta,  controles de acceso, sistemas de vigilancia y diversos dispositivos que diagnostican nuestra salud, y por eso es necesario protegerlos contra las fallas del suministro eléctrico y asegurar la continuidad de su operación con un sistema de protección y respaldo de energía” explicó Miguel Monterrosas, Director de Soporte Técnico Tripp Lite.

Aunque aún no se cuenta con una estadística precisa del uso actual de los dispositivos conectados a la web, para muestra un botón. De acuerdo a la consultora The CIU, la adopción actual de los smart watches,  que registran la cantidad de pasos que damos y que están vinculados a las aplicaciones de nuestro celular, va de la mano con el uso de teléfonos inteligentes de gama alta, que representa el 6% de los 103 millones de smarth phones que están en uso en México.

De acuerdo a Gartner en 2020 habrá más de 25 mil millones dispositivos con conexión a la web. 

Se habla del riesgo que corren los dispositivos conectados a ser hackeados, pero poco se ha calculado el riesgo que corren al estar conectados directamente al suministro eléctrico:

Cuando el suministro eléctrico se interrumpe inesperadamente, puede provocar pérdida de información o bloqueo del sistema ya que al apagarse el modem de la empresa o del hogar, se pierde la conexión de la red con los sistemas  y aplicaciones de los objetos conectados. 

Peor aún, al restablecerse el suministro eléctrico regresa con sobre-voltaje que además de descomponer o quemar el modem, puede trasladarse y quemar las tarjetas de red y los componentes eléctricos de los equipos IoT conectados, sean electrodomésticos inteligentes, brazos mecánicos, sistemas de vigilancia, e incluso dispositivos móviles que estén cargando su batería a través del suministro eléctrico.

Las variaciones de voltaje, apagones y descargas eléctricas son los problemas más frecuentes que se presentan en el suministro eléctrico, y pueden derivarse por la sobre demanda de electricidad que generan las zonas industriales, fallas en las líneas de transmisión, tormentas eléctricas y cortos circuitos en los pozos de distribución de energía, y todos ellos representan un peligro inminente para el Internet de las cosas.

De acuerdo a Miguel Monterrosas, es indispensable proteger el modem de la casa o de la empresa, así como los equipos tecnológicos conectados al suministro eléctrico a través de:

Sistemas de protección de energía UPS: regulan automáticamente las variaciones de voltaje que se generan en la corriente eléctrica, cuentan con protección de picos y ruidos eléctricos, protección de enlace de Internet e incorporan bancos de baterías que aseguran el tiempo de respaldo necesario para mantener la operación y/o cerrar debidamente los sistemas de los objetos conectados

Cabe destacar la importancia de utilizar sistema UPS altamente eficientes para proteger los equipos tecnológicos conectados a la Web del sector industrial y empresarial, a fin de aprovechar al máximo la energía eléctrica y consumir menos electricidad para evitar altos costos de facturación.

También es imprescindible proteger los dispositivos tecnológicos móviles contra las fallas de la energía, durante el tiempo que los conectamos al suministro eléctrico para cargar sus baterías, a través de una barra de contactos con supresión de sobretensiones y ruidos eléctricos.