Red Hat desarrolló un evento con canales y sus clientes para mostrar las exponenciales oportunidades que la colaboración del talento en código abierto trae consigo. Como bien ha esgrimido el fabricante desarrollador, un grupo de ingenieros desarrollando con el resto de la comunidad Open Source resulta ser más efectiva, simplemente por el enorme número de conocimiento humano resolviendo una misma problemática.

No obstante, es requerido un espacio en dónde poner a prueba dichos bits&bytes, en un ambiente lo más cercano a la operación real, el llamado “modo en producción”. Por ello la firma mostró durante una serie de charlas las ventajas que pueden desarrollar con su plataforma Open Shift Red Hat la cual, dicho sucintamente, es un laboratorio de pruebas que suma un ambiente de producción. Así que la infraestructura provee todo lo necesario para que la aplicación sea evaluada por el equipo de desarrollo, como por el de operación.

Brian Gracely, Director Product Strategy para Red Hat Open Shift, dijo que entre los atributos de esta plataforma ubicada en la tercera generación considera a la automatización, operación, aplicaciones y al Cloud Híbrido. Con ello es posible tener un cimiento completo para que el staff de operación, networking, y por supuesto de aplicación, tengan la posibilidad de desarrollar más rápidamente, encontrar los puntos de mejora cuando interactúa en un ambiente controlado y al mismo tiempo, dicha plataforma supone una arquitectura estilo “bloques de construcción”, donde se pueden montar innovaciones futuras por lo que la empresa estaría preparada para adaptarse a los cambios, con sencillez.

“Un problema de los desarrolladores de código es que en la estadística, un tercio de sus programas no son publicados. Lo que hicimos fue derrumbar la pared que separaba a Development de Operations, para que sus trabajos sean publicados lo antes posible con la ventaja de recibir retroalimentación sobre cómo se comporta su aplicativo para entonces aprender, corregir o agregar rasgos de experiencia de usuario porque ya saben cómo lo emplean las personas para la cual fue dirigida la app, por principio de cuentas. Así tienen un espacio para ensayar, documentar y agregar las mejoras pertinentes”, agregó Burr Sutter, Red Hat Developer.

Más adelante mencionó que de todo el software creado al interior de una compañía, sólo un tercio agrega valor, por lo que hay una estadística de dos terceras partes de desarrollos abandonados, o que no generan valor para la organización. En contraposición, “la velocidad a la cual se mueven los negocios actualmente hace que deban pensar fuera de la caja por dos razones: la cantidad de compañías tradicionales que están dejando de operar y los disruptores que pueden llegar a su mercado inclusive desde otra vertical. Por ello una partida del negocio debe destinarse a Investigación y Desarrollo para que ensayen, prueben y asimilen oportunidades concretas. En ese proceso, una idea no llega espontáneamente; se debe comenzar una jornada de desarrollo y evolucionar la idea”, consideró Alejandro Raffaele, director general de Red Hat México.

La Cultura del Error

A diferencia de preceptos anteriores, las empresas deben tomar entre sus Forecasts, la llamada “Cultura del Error”. Durante las charlas a los asistentes, Red Hat invitó a BBVA para que platicara su historia de éxito relacionada a tomar el riesgo que significa invertir en innovación aunque no entregue resultados inmediatos. La reflexión va encaminada a que ningún jugador líder puede esperar que su posición será perpetua o que algún otro jugador lo desplace de manera inesperada.

“El CIO tomó ese riesgo. Una industria como la banca no hablaría de sus operaciones; pero ahora necesita saber si alguien más en la comunidad desarrolladora puede llevarlos a donde quieren. Es un cambio cultural y generacional que las empresas en México están dispuestas a considerar porque entienden los beneficios. A la par deben lidiar con que sus usuarios están tecnificados y por tanto tienen en sus manos más información para tomar decisiones. Ahora todo tiende hacia lo digital y se difumina la parte física”, agregó el director para México.

Los directivos coincidieron al expresar que más allá de nombrar a este cambio una cultura sobre permitir los errores inherentes a la innovación, se trata de expandir una plataforma que tolere prácticas y la edición continua. Cualquier persona con acceso a la electricidad y un dispositivo conectado a Internet está en posibilidad de capacitarse, experimentar, documentarse y probablemente crear disrupción. “El tablero técnico está parejo al grado de democratizar la innovación”, agregó Burr Sutter.

No alejado del tema, está la crisis de la ciberseguridad que viven las empresas. “La seguridad informática es uno de los ejemplos sobre cómo una comunidad formada por millones de expertos en el open source luce como la única forma de poder combatir a los cibercriminales. Siempre hay alguien más inteligente que ha encontrado alguna vulnerabilidad. En ese sentido, se trata de quién la encuentra primero y qué hace con esa información. Openshift permitiría un entorno proactivo y efectivo para hacer este tipo de pruebas sin poner en riesgo a la empresa”, agregó Brian Gracely.