La Red Compartida es un proyecto iniciado en 2016, impulsada por la reforma de telecomunicaciones, donde Altán Redes es el consorcio multinacional ganador de la licitación. Por ello estará encargado de crear una red mayorista, quien tendrá por clientes únicamente a operadoras (carriers) y comercializadoras de telecomunicaciones. ¿Cuál es la propuesta y ventajas que ofrece esta red mayorista? Tomás Alfonso, Responsable de Productos y Servicios en Altán, destacó las más importantes.

Altán tienen por obligación el cumplimiento de ciertos hitos, en tiempo y forma. Uno de ellos es la expectativa de cobertura nacional a un mínimo del 92.2% del país para el año 2023. En el mismo, la red mayorista tiene una estrategia de llegar a un porcentaje de usuarios, en lugar de kilómetros de cobertura por lo cual tendrán presencia en densidades poblacionales con diez mil habitantes. Esto supone una cobertura que considere pueblos mágicos y áreas que por el Retorno de la Inversión, no eran desarrolladas por algún operador terrestre.

Sin bien, el tema de inclusión es una noticia alentadora, el vocero aseguró que hay más ventajas por mencionar. Entre ellas, explicó que habilitarán la entrega de servicios para hogar con Internet fijo, otro semi-fijo para empresas, y una tercera de tipo móvil para empresas y corporativos. Las tres vertientes serán promovidas por sus clientes; es decir, que Altán no tendrá una dualidad comercial, porque no brindará estos servicios ni hará una oferta de precios al consumidor final.

La red es nativa del protocolo 4.5G (LTE), por tanto no tiene la desventaja de una migración de redes legacy. Al operar en la banda de 700Mhz, utilizada anteriormente por la televisión análoga, permite tener una cobertura de buena calidad al interior de las edificaciones. Al mismo tiempo considera la velocidad de conectividad, puesto que por obligación gubernamental tienen que entregar un servicio equivalente a 4 Mbps de bajada y 1 Mbps de subida, métricas consideradas como la velocidad mínima en “el borde de la celda” o bien, donde se encuentra el extremo de su cobertura.

En cuanto a latencia, Tomás Alfonso de Altán indicó que es de 25 milisegundos. Este dato es fundamental para empresas interesadas en desarrollar el Internet de las Cosas, y el segmento gaming que da prioridad a juegos en línea. Esto significa que un usuario de hogar podrá realizar streaming de video en HD en el peor de los escenarios, ya que un popular servicio de video on-demand requiere de 3.2 Mbps para visualizar una película 4K a 24 fps.

La red mayorista también se encargará de homologar modelos, routers para otorgar servicio en el hogar, así como terminales móviles. Por el momento, cuentan con 4 marcas compatibles con la SIM 4.5G para llevar la conectividad de la red, al interior de la casa mediante WiFi en bandas 2.4GHz y 5GHz. Aunque algunos equipos tienen puertos Ethernet, la intención es evitar que el carrier realice modificaciones de ingeniería civil al domicilio, lo que bajaría los costos de implementación.

En cuestión empresarial, la red mayorista dispone por el momento de un modelo semi-fijo con equipos que pueden radiar la señal WiFi de 8 a 10 usuarios, según equipo específico. Esto tiene el objetivo de ayudar a que las PyMEs tengan la posibilidad de habilitar su fuerza de ventas móvil, extender su oferta o tener un enlace de capacidad crítica como respaldo, en una modalidad de precios accesibles.

Otra versión enfocada a los carriers involucra la homologación de terminales, lo que significa que una tercera parte del catálogo de smartphones disponible en el mercado nacional es compatible para usar la red. Esto considera teléfonos inteligentes ubicados en un rango de precios que va de los $1499 a los $19 mil pesos. El diferencial que ofrecerán es que al ser una red nativa de datos, no se degrada la señal a 3G cuando el usuario se encuentre en una llamada, ya que hay un canal dedicado a esta prestación exclusivamente.

Si bien el mayorista de telecom proveerá una salida a Internet con protección DDoS, se espera que la red detone la entrada de más jugadores, aplicaciones y servicios. Por su parte, la estrategia técnica es la liberación de APIs para que los diferentes clientes puedan integrar las actualizaciones a su infraestructura propia en el menor tiempo posible. Esto será de particular valor para habilitar más servicios, por ejemplo VoIP y la llegada de 5G, ya que la única modificación sería a nivel de software.